Este puede ser un artículo académico, pero invito los(as) lector(as) a hacer la lectura completa, animados por conocer algunos de los aportes teóricos más recientes para comprender el fenómeno de la solidaridad, mucho más actuales que las lecturas de Luis Razeto o Paul Singer, sin desmeritar el aporte de estos pensadores, pero aportando elementos actuales para el debate que vienen incluso de varios premios Nobel. Así mismo sugiero leer el texto completo, enfatizando en las recomendaciones para tener en cuenta en las próximas elecciones presidenciales, parlamentarias y realización de asambleas en las empresas del sector solidario.
nas notas sobre la ACCION COLECTIVA
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La Economía Neoinstitucional (NEI) está aportando varias luces acerca del sector solidario, sin hacer en muchas ocasiones explícita su referencia a este tema. El punto concreto del aporte de la NEI es la teoría de la Acción Colectiva (AC) done Mancur Olson y Elinor Ostrom (Premio Nobel de Economía 2010) han hecho bastantes aportes, sin ser ellos los únicos autores en el tema. Sobre este tema y otros aportes de la actual premio Nobel de Economía, Elinor Ostrom, a la economía solidaria haré un par de "posts" posteriores.
La cooperación no es un acto espontáneo, según la AC obedece a una racionalidad propia del modelo neoclásico del "homo económico" (HE), por lo tanto, el agente "racional" concluye que ser solidario es "un buen negocio". El Quid del asunto estará entonces en saber cuándo alguien decide cooperar. La respuesta es sencilla: Cuando ese alguien tiene la esperanza matemática de que el costo de no cooperar será mayor que el de cooperar, o dicho de otro modo, cuando el beneficio de no cooperar es inferior que el beneficio de cooperar.
No obstante, hay algunos líderes del sector solidario en el mundo que enarbolan la idea de que los que pertenecen al sector solidario no son del modelo del HE sino que se debería hablar del "homo solidarius" (HS) pues los individuos se comportan dentro de unas organizaciones con unas condiciones especiales y que por no estar motivados por el ánimo de lucro, se automotivan por el bienestar común y el desarrollo social, y que por lo tanto la "racionalidad" es diferente. A esta tesis, lamentablemente, no se le ha logrado aportar mayores sustentos. Pero la NEI sí ha avanzado hacia la idea de que los seres humanos no somos ni homo económicos (- hombre económico - persona con racionalidad egoísta desde el punto de vista económico), ni homo solidarios, ni individuos "kantianos" (como llama J. Elster a los que se sacrifican por otros o "altruistas"). No, la idea de la NEI es que somos unos "homo recíprocos" (HR) y es ahí, donde la tesis de la AC se hace más fuerte en el Sector Solidario, y hablo del sector solidario ampliado no sólo supeditándome al estipulado en la Ley 454 de 1998 de Colombia.
Según estudios de investigadores de la NEI, existe un alto grado de "reciprocidad" en los comportamientos de los individuos en juegos de cooperación y otros que se han desarrollado bajo el esquema de economía experimental. Los análisis obedecen a la idea de que no somos tan egoístas como los supuestos del Hombre Económico sino que somos del comportamiento de reciprocidades. Aquí es pertinente recordar la frase de Antanas Mockus en 1994 durante su primera campaña como aspirante a la alcaldía de Bogotá, "el guache no nace ni se hace sino que se contagia de la guacherna". Otra frase que me gusta es la del famoso cantante venezolano Pastor López cuando canta "Golpe con golpe yo pago, beso con beso devuelvo".
Según resultados empíricos y a grandes rasgos, la gente coopera si "los demás" cooperan y hace trampa "si los demás hacen trampa" en condiciones dadas.
Estas ideas del Hombre Recíproco nos llevan a la hipótesis de que inducir a la cooperación es posible. Pero hay un problema: Los llamados "chupa ruedas" o "gorrones" ("free riders" en el lenguaje de "la Ostrom"), que se apoderan de los resultados de la cooperación del grupo sin pagar nada por ello. Y he ahí porqué tenemos gente corrupta y hampona, incluso en organizaciones del sector solidario...son los que cosechan lo que otros sembraron.
Cuando hay alguien que no cumple con las reglas de juego y que incluso, se beneficia de la cooperación sin cooperar, se rompe la confianza, lo cual limita la posibilidad de que haya más cooperación en el grupo y por ende, se debilita la solidaridad y el capital social. ¿Cómo hacer para que no haya este tipo de amenazas en el Sector Solidario? Según Ostrom, la idea es lograr "organizaciones robustas" y eso no es imposible de lograr según algunas observaciones que se encuentran en su libro "el gobierno de los bienes comunes", que retomaré en una próxima entrada al blog "blogocoopolis".
Por eso recomiendo, para tener en cuenta en las próximas Asambleas:
Aunque la mayoría de los seres humanos nos comportamos en ocasiones como "gorrones" y en otras como "altruistas", por favor, tengan mucho cuidado en NO elegir representantes, delegados, miembros de comités o de Juntas o de Consejos (dependiendo de la empresa solidaria de la que hablemos), que hayan mostrado comportamientos "gorrones" de manera permanente e irresponsable. Un mal ejemplo, es lamentablemente, muy fácil de imitar, pero afortunadamente, los buenos ejemplos también pueden ser replicados.
Por favor, no entreguen el poder a delegados que no son realmente cooperativistas, o mutualistas o que sienten la doctrina de los fondos de empleados en su quehacer diario. No voten por los incoherentes, no voten por los que se enriquecen de manera individual con el apoyo del colectivo, no voten por los que le han vendido servicios caros a su propia cooperativa, no voten por los que quieren hacer cambios en el modelo cooperativo de cara a una lógica de mercado que bien puede esconder intereses "non santos" ni cooperativos, ni mutualistas. No voten por los que denigran del modelo solidario, no voten por los que llegaron al sector solidario "en paracaídas" y no distinguen lo que es un banco cooperativo de un banco comercial o una empresa temporal de una cooperativa de trabajo asociado, no voten por los que representan una perversión del modelo solidario.
Sabemos que Colombia tiene un problema de amnesia y se nos olvida el pasado, pero por favor, cambiemos eso: que las elecciones de sus asociados directivos sean a conciencia, no por la cerveza, el aguardiente, el favor negociado o la amistad, sino por la responsabilidad histórica de representar a un colectivo, que requiere sabia dirección y administraciones eficientes, honestas y transparentes, para lograr empresas económica y socialmente prósperas.
Recuerden que en este sector, si todos ponen, todos ganan. Y apliquen la misma lógica en las elecciones parlamentarias y presidenciales. A la final lo que cuenta es la coherencia en el hacer y no el discurso, "porque por sus frutos les conoceréis".
http://www.eltiempo.com/blogs/BLOG-NAME/2010/03/reflexiones-de-la-accion-colec.php